martes, 25 de octubre de 2016

Retos del docente dentro del salón de clases

Retos del docente en el salón de clases.


El primer reto del docente frente a la educación de hoy es aceptar y aprender a trabajar con la incertidumbre, esto significa estar preparado para encontrar múltiples respuestas a los cuestionamientos que hace a sus estudiantes;es asumir que el  docente no posee una verdad única, sino que se trata de un proceso de retroalimentación, es  decir: mientras se va enseñando,  se va aprendiendo e implícitamente  se va construyendo conocimiento propio.

El Segundo reto consiste en desprenderse de las  prácticas  pedagógicas  de la escuela tradicional que lo ha acompañado por años.  Si  bien,  el  estatus  de  autoridad  que  aún  reviste  al  docente  de  “mando”  frente  a  sus  estudiantes,  este  debe  dejarse  permear  por  la  tecnología  y  asumir  otro  rol,  para apropiarse de  nuevas estrategias de enseñanza- aprendizaje;entre ellas el uso y manejo de la nuevas tecnologías de la información: la Internet, multimedia, la televisión etc. Con esto es  casi prioritario establecer un currículo digital que le permita al educando adquirir  nuevos conocimientos, nuevas experiencias y nuevos procesos de reflexión y  apropiación. Esto significa convertirse en “gestor de  aprendizaje” y convertir  a sus aprendices en productores de conocimiento,  desarrollando a la par en ellos las habilidades de la educación del futuro: ser creativos, inventivos, altamente productivos, con capacidad para resolver problemas y realizar trabajo colaborativo y cooperativo  a través del  uso y manejo  asertivo  de la comunicación.

Un tercer reto que es muy importante y que no se puede dejar atrás es la formación en valores  tan fundamentales en  la  formación  humana. Si  antiguamente  el  denominado  “Bullying”  campeaba  en  los  patios  de  descanso,  hoy  lo  hace  en  las  redes  sociales.  la  escuela  debe  ponerse  al  día al  debatir  la  ética  del  ciberespacio  e  incidir  en  la  legislación  que  se  haga  sobre  ésta,  porque es en el respeto por la  diferencia: social, étnica,religiosa, cultural y de pensamiento; en la inteligencia emocional, en la valoración de sí mismo y del otro  y del entorno;  donde  tiene  incidencia  un  factor  que  hace  la  diferencia: El  denominado “factor  humano”,  irónicamente muy  necesario  en  esta  sociedad  tecnológica  y  deshumanizada.


jueves, 13 de octubre de 2016

Rol del docente

Como hemos visto hasta ahora, el aprendizaje no se da de la misma manera en todos. Ante esta realidad, el maestro tiene dos opciones:
  • Utilizar las diferencias que se le presentan como un potencial que trae diversos talentos al grupo y que beneficia a todos, o
  • Tratarlas sólo de manera superficial, o ignorarlas, y perder la gran oportunidad que brinda la diversidad.
Es necesario que el maestro pueda crear en el aula una atmósfera que invite a todos a investigar, a aprender, a construir su aprendizaje, y no sólo a seguir lo que él hace o dice. El rol del maestro no es sólo proporcionar información y controlar la disciplina, sino ser un mediador entre el alumno y el ambiente. Dejando de ser el protagonista del aprendizaje para pasar a ser el guía o acompañante del alumno.
Pero ¿cómo se puede lograr? Brooks y Brooks (1999), proponen una serie de características que conforman el perfil de un maestro que se considera adecuado para atender a la diversidad del salón de clase y tomar ventaja de la riqueza que esta diversidad aporta al ambiente de aprendizaje.
Este perfil puede adecuarse a cualquier situación de enseñanza-aprendizaje y a cualquier nivel.
El maestro:

Estimula y acepta la autonomía y la iniciativa de los estudiantes. Esta autonomía, iniciativa y liderazgo ayudan al alumno a establecer conexiones entre ideas y conceptos, le permiten plantearse problemas y buscar soluciones.
Utiliza una gran diversidad de materiales manipulativos e interactivos además de, datos y fuentes primarias. Presenta a los alumnos posibilidades reales y luego les ayuda a generar abstracciones, logrando que el aprendizaje sea significativo.
Es flexible en el diseño de la clase, permite que los intereses y las respuestas de los alumnos orienten el rumbo de las sesiones, determinen las estrategias de enseñanza y alteren el contenido. Es importante mencionar que esta flexibilidad no se refiere a que el alumno decida qué se hará o no en la clase. Más bien se enfoca en aprovechar los momentos en que los estudiantes se muestran más receptivos para ciertos temas y así poder profundizar en ellos. Por ejemplo, ante un ataque terrorista a algún país, muchos maestros retoman temas de solidaridad, tolerancia, justicia, como contenidos principales en el curriculum de ciertas áreas como ciencias sociales y ética.
Averigua cómo han comprendido sus alumnos los conceptos antes de compartir con ellos su propia comprensión de los mismos. Si se les dan las respuestas, ellos ya nos las buscarán. Digamos entonces que se pierden de ir construyendo su conocimiento. Si les damos el conocimiento ya hecho, les estamos poniendo en las manos el último eslabón de un proceso de pensamiento que sólo ellos pueden construir.
Utiliza terminología cognitiva como: "clasifica", "analiza", "predice", "crea"… Nuestro vocabulario afecta nuestra forma de pensar y actuar.
Estimula a los alumnos a entrar en diálogo tanto con el maestro como entre ellos y a trabajar colaborativamente. El tener la oportunidad de compartir sus ideas y de escuchar las ideas de los demás, le brinda al alumno una experiencia única en la que construye significados. El diálogo entre los estudiantes es la base del aprendizaje colaborativo.
Promueve el aprendizaje por medio de preguntas inteligentes y abiertas y anima a los estudiantes a que se pregunten entre ellos. Si los maestros preguntamos a los alumnos para obtener sólo una respuesta correcta, entonces los estamos limitando. Las preguntas complejas e inteligentes retan a los alumnos a indagar más allá de lo aparente, a profundizar, a buscar respuestas novedosas. Los problemas reales casi nunca son unidimensionales y por lo tanto, el alumno debe buscar siempre más de una respuesta.


Busca que los alumnos elaboren sus respuestas iniciales. Las respuestas iniciales son un motor que estimula a los alumnos a estructurar y reconceptualizar.
Involucra a los estudiantes en experiencias que pueden engendrar contradicciones a sus hipótesis iniciales y luego estimula la discusión. De esta manera permite que los alumnos aprendan de sus propios errores y reformulen sus perspectivas
Da "un tiempo de espera" después de hacer preguntas. Este tiempo permite a los alumnos procesar la información y formular conceptos. Es importante respetar el ritmo de cada alumno. Hay alumnos que no pueden responder de manera inmediata y si no los esperamos, pasarán a ser sólo observadores puesto que no se les da el tiempo de buscar la solución.
Provee tiempo para que los estudiantes construyan hipótesis y las comprueben, hagan relaciones y creen metáforas. El maestro debe crear el ambiente de aprendizaje y permitir a los estudiantes construir y descubrir… todo esto les lleva tiempo.
Alimenta la curiosidad natural de los estudiantes utilizando frecuentemente el modelo del ciclo de aprendizaje. Dicho ciclo consta de tres fases: los estudiantes generan preguntas e hipótesis, el maestro introduce el concepto y los alumnos aplican el concepto.